Llega el verano y con la subida de las temperaturas sube también nuestro recibo eléctrico. Para que no tengas que renunciar al confort de tu hogar y siga siendo un lugar acogedor incluso en los meses más cálidos, traemos unos consejos porque sabemos que ahorrar energía es importante. La importancia del ahorro energético no solo es significativa para nuestros bolsillos sino también para el medio ambiente.

Este 2020 tendremos un verano atípico donde no saldremos con tanta frecuencia y pasaremos más tiempo en nuestros hogares. Puede que muchas piscinas comunitarias no abrirán y deberemos buscar la manera de refrescar nuestros hogares.

Lo primero es entender la factura eléctrica, saber si la potencia contratada es suficiente o si estás pagando por un servicio muy superior a lo que necesitas.

Vivimos en hogares hiperconectados, tenemos muchos aparatos conectados a la corriente eléctrica y algunos incluso los dejamos consumiendo cuando no los utilizamos. Dejar el televisor encendido durante una hora si no lo estamos viendo, contribuye a subir la temperatura. Otro ejemplo mucho más claro es hacer uso del horno en las horas centrales del día. El calor se acumulará en la cocina durante toda la tarde.

Es importante ventilar la vivienda, tanto para mejorar el aire de nuestro hogar y contribuir así a la mejora de nuestra salud. Lo más recomendable es ventilar a primera hora del día y durante la noche. Cuando la temperatura exterior sea superior a la interior debemos cerrar las ventanas y bajar las persianas en aquellas en las que incida el sol directamente.

Elige la temperatura adecuada para el aire acondicionado. Con 24 grados tendrás una temperatura agradable, evitando un consumo excesivo al fijar la temperatura en 19 grados. Además, es beneficioso para la salud no exponer el cuerpo a cambios bruscos de temperatura.

Invierte en aislamiento de tu vivienda. Esto no será solo bueno para el verano sino también para el invierno. Con ventanas de doble o triple cristal se puede ahorrar en aire acondicionado hasta un 30%.

Negocia con tu compañía eléctrica. Sabemos que da pereza pero puedes conseguir un buen trato si negocias la potencia contratada y eliges la opción de discriminación horaria. Aquí debes tener muy claros tus hábitos y aprovechar la reducción de precio para hacer todo aquello que más consume. Cocina durante la tarifa reducida, usa la lavadora y climatiza bien tu hogar.

Si quieres que tu ahorro sea mayúsculo y puedes permitírtelo, instala paneles solares para tener agua caliente e incluso para el consumo general de electricidad de la vivienda.