La mayoría de nosotros cuando vemos una factura de la luz encontramos numerosos conceptos que no entendemos o no sabemos si son correctos o deberían estar en esa factura o no.

En condiciones normales los conceptos que deben aparecer en una factura de la luz son:

  • La potencia contratada: determina el máximo de aparatos que se pueden tener funcionando al mismo tiempo.
  • La energía consumida: se refiere a nuestro consumo eléctrico.
  • El impuesto eléctrico: es un impuesto especial sobre el total de la potencia y la energía.
  • El alquiler del contador
  • El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): supone un 21 % sobre el total de toda la factura.

Si nos planteamos hacer un cambio de comercializadora, habría que tener en cuenta varios factores, no solo el precio, y mirar todo lo que nos ofrece cada compañía para elegir la que más se adecúe a nuestras necesidades.

Algunas de las características a tener en cuenta para elegir una u otra compañía son:

  • Que no exija permanencia
  • Que no mantenga un precio fijo
  • Que no trabaje con energía verde

Y por supuesto el precio. En este caso normalmente, las compañías hablan de un porcentaje descuento, pero no hay que dejarse embaucar con esos descuentos y tener en cuenta sobre qué precio se hace el descuento.

Por otro lado hay compañías comercializadoras que, para determinadas tarifas, obligan a contratar un servicio adicional como un seguro. Hay que tener mucho cuidado con esto porque la mayoría de las veces es una forma más de engrosar la factura, ya que nuestro seguro de hogar en principio cubriría ese tipo de servicio.

Para poder elegir una buena compañía y ahorrar en la factura de la luz, la Comisión Nacional de los mercados y la Competencia es la web más fiable a la hora de la comparativa online, ya que al ser una agencia del gobierno es una organización sin ánimo de lucro y está correctamente regulada.