A la hora de decidirte por la compra de una segunda casa como segunda residencia, tienes que analizar todos los gastos que conlleva esta operación, ya que al precio del inmueble habrá que sumar los gastos e impuestos pertinentes:

  1. En primer lugar los impuestos: aquí hay que contemplar que dependiendo del tipo de vivienda que compres hay que abonar diferentes impuestos:
    1. Si es una vivienda nueva, hay que pagar el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que asciende al 10% en el caso general.
    2. Si es vivienda de segunda mano, en este caso hay que abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo importe varía en función de la comunidad autónoma en la que esté ubicado el inmueble y que oscila entre el 6% y el 10%.
    3. Asimismo, en ambos casos, corresponde pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) del ITP es un tributo que grava, entre otros, los documentos notariales. Por lo que, en cuanto se produzca la firma ante el notario de la escritura y la inscripción en el Registro de la Propiedad, se generará también este impuesto.
  2. En segundo lugar gastos de notaría y de Registro de la Propiedad: para el otorgamiento de escritura pública, los precios varían entre los 600€ y los 875€, dependiendo del precio del inmueble. Por su parte, el Registro de la Propiedad que se corresponde con la inscripción de las escrituras tras la firma del notario, oscila entre los 400€ y los 600€.
  3. En tercer lugar los gastos derivados de la hipoteca: donde hay que sumar la tasación del inmueble (entre unos 250€ y 600€, dependiendo de la entidad que realice la tasación) y la comisión de apertura que puede llegar hasta el 2% del capital prestado, según lo pactado con la entidad financiera.

Por lo tanto, hay que analizar bien la compra de una segunda residencia y contar con algunos ahorros (entre el 10% y el 12% del coste del inmueble) para no llevarnos sorpresas.