En general, y aunque no hay unas tablas exactas y siempre depende de los casos, rehabilitar una casa con trabajos menores puede aumentar el valor de tasación en un 10% adicional al coste de la obra, por otro lado en una reforma integral puede oscilar entre un 15% y un 17%.

También es importante saber con qué presupuesto contamos, ya que será fundamental a la hora de decidir si vamos a hacer frente a una serie de cambios menos importantes o si por el contrario vamos a hacer grandes obras y vamos a acometer cambios estructurales.

Si eres de los que no tiene presupuesto y tienes que plantearte la idea de pedir un préstamo, deberías saber que el tipo de interés puedo oscilar entre el 5% y el 8% (dependiendo del banco) con lo cual este coste adicional habría que restarlo del beneficio que se obtiene.

Si tenemos en cuenta que una reforma oscila entre los 300 € y los 800 € por metro cuadrado, para una casa de 100 metros cuadrados, esto supondría entre 30.000 € y 80.000 €. Un préstamo de ese importe a un 6,5% TAE implicaría un pago adicional de entre 1950 € y 5200 €, que habría que recuperar al vender la casa.

En el caso de que no pudieras hacer frente a estas cantidades, la alternativa una reforma integral sería una serie de obras menores, como pintar y adecentar la casa, cambiar electrodomésticos, mejorar el espacio, poner puertas y ventanas nuevas, etc., que supondría unos 3.000 € aproximadamente para un piso de unos 100 metros cuadrados.

Como decíamos al principio, no se sabe exactamente cuánto sería el valor final con la reforma ni cuánto subirá el precio de venta de la casa con cada obra que realicemos, pero sí es interesante analizar los precios de otros pisos de la zona para ver la diferencia entre las viviendas reformadas y las que no lo están, de ese modo tendremos una idea de cuánto sumará la reforma.